
Empanadas caseras al horno
Una empanada es algo tan simple y tan especial a la misma vez. Una masa rellena que se cierra y se cocina, pero con siglos de historia detrás. Nació como una forma práctica de llevar comida, y hoy cada país la ha hecho suya: frita, al horno, grande, pequeña, siempre deliciosa y lo mejor de todo es que puedes adaptarla a tus gustos: carne, pollo, queso, verduras o lo que tengas en casa.
Las empanadas caseras tienen una historia tan rica como su sabor. Este plato, hoy emblemático en muchos países de América Latina, tiene raíces que se remontan a la antigua costumbre de rellenar masas de pan para conservar y transportar alimentos. Su nombre proviene del verbo “empanar”, es decir, envolver o cubrir con pan o masa.
Se cree que las primeras versiones surgieron en la península ibérica, especialmente en regiones como Galicia, donde ya se preparaban elaboraciones similares mucho antes de la llegada a América. Con la colonización, esta tradición cruzó el océano y se adaptó a los ingredientes y costumbres de cada región. Así nacieron las múltiples variantes que conocemos hoy: desde las clásicas empanadas argentinas de carne, hasta las chilenas, colombianas o mexicanas, cada una con su propio sello.
Lo que hace a la empanada tan especial es su versatilidad. Puede ser un plato sencillo o gourmet, salado o dulce, horneado o frito. Su relleno admite infinitas combinaciones. Es un símbolo de encuentro, de cocina casera y de tradición compartida.
Preparar empanadas en casa no es solo cocinar: es continuar una historia que ha pasado de generación en generación, adaptándose y reinventándose sin perder su esencia.
Ingredientes: (de 14 a 16 empanadas)
-250 g de harina
-50 g de mantequilla, manteca o aceite de oliva
– 1 cda de sal
– 1 cucharadita de azúcar
– 100 ml de agua (fría o a temperatura ambiente) se puede sustituir por vino blanco
Rellénalas con lo que más te guste. En éste caso yo elegí carne y mozzarella.
Preparación de las empanadas caseras:
1- Para empezar, pesamos y medimos todos los ingredientes. Luego en un bol añadimos la harina, la cucharada de sal y la cucharadita de azúcar. Mezclamos bien y añadimos la mantequilla, manteca o el aceite vegetal de tu preferencia. Integramos con el batidor de mano hasta obtener una harina con una textura parecida al pan rallado.








2- Luego comenzamos a añadir el el agua poco a poco y comenzamos a trabajar la masa con las manos. Amasamos bien hasta obtener una masa compacta que no se pega en las manos. Cubrimos la masa con film y llevamos al refrigerador por unos 20 minutos a al congelador por 10 minutos.
Nota: Yo personalmente, si quiero hacer una masa para un relleno salado utilizo el agua, pero si quiero hacer una masa con un relleno dulce entonces utilizo el vino blanco. Pero ambas opciones son ideales para cualquier tipo de relleno.





3- Mientras tenemos la masa en el refrigerador, preparamos el relleno de nuestra preferencia. En mi caso elegí carne molida y mozzarella. Posteriormente sacamos la masa del refrigerador y formamos bolitas. En mi caso me salieron 14 bolitas, pero todo depende de la grandeza deseada. Luego con ayuda de un rodillo estiramos las bolitas, rellenamos y cerramos con ayuda de un tenedor o simplemente doblando el borde. Colocamos las empanadas en una bandeja forrada con papel para hornear.












4- Luego si se desea un color más amarillo y brillante, bastaría pincelar la superficie de las empanadas con un huevo batido. En mi caso, las llevé directamente al horno sin pincelar. Para hornearlas, primeramente precalentamos el horno estático a 220 grados y luego horneamos de 10 a 15 minutos o hasta que doren.



Nota: Cuando hago las empanadas en casa, generalmente no las consumimos todas, entonces lo que hago es que cuando ya tengo las bolitas de masa estiradas del espesor justo, separo las que quiero rellenas y las que no, las cubro con papel film separadamente y las llevo al congelador. Cuando quiera utilizarlas, basta sacar del refrigerador las láminas que quiero rellenar, dejarlas a temperatura ambiente por unos 20 minutos, rellenarlas y hornear normalmente.



De esta forma tendrías tortillas para empanadas listas en el refrigerador para utilizar cuando lo desees.
¡Disfruta de estas empanadas caseras, si las haces déjamelo saber!



