
Leche de almendras
Imagina un vaso lleno de cremosidad, con un toque a nuez y repleto de beneficios. ¡Esa es la magia de la leche de almendras! Esta bebida, hecha a partir de almendras molidas y agua, se ha convertido en la favorita de grandes y chicos por ser una alternativa rica y nutritiva a la leche de vaca tradicional.
En este artículo te daremos una de las recetas más fáciles para tener siempre a mano una de las bebidas favoritas por todos, la leche. Es común que en ocasiones se nos termine la leche a casa y que por alguna razón no tengamos tiempo para ir a comprar al supermercado o simplemente porque hemos decidido disminuir el consumo de la leche de vaca tradicional. Y si te dijera que la leche de almendra es muy fácil de preparar a casa y además es mucho más saludable que la leche de vaca tradicional ya que está libre de lactosa, es baja en calorías y grasas, es muy rica de nutrientes y es sin dudas una bebida sostenible.
Antes de comenzar con la receta, te invito a ver este video donde te explico de manera sencilla paso por paso el método tradicional.
Pues aquí te enseñaremos como hacemos en Tierra y Cocina para preparar esta maravillosa leche de almendras. Sin más rodeos, comencemos.
Ingredientes:
– 200 g de almendras
– 1 L de agua
Preparación para la leche de almendras
1- El primer paso es tener 200 gramos de almendras.
(Nota: Esta cantidad de almendras es la justa para preparar un litro de leche.)



2- El segundo paso es agregar las almendras en un recipiente con agua y dejarlas reposar. El agua debe cubrir completamente las almendras y el tiempo que recomendamos en Tierra y Cocina para sacarles el máximo provecho a las almendras es de 24 horas. Pero les puedo asegurar que con 3 o 4 horas en el agua el resultado será igual de satisfactorio.


3- Pasado el tiempo deseado, se pude observar que el agua donde estaban nuestras almendras adquiere un color más oscuro. Este proceso es completamente normal. Luego colamos las almendras, eliminamos el agua y preparamos aparte exactamente un litro de agua natural, si es filtrada mucho mejor.



4- En este punto estamos listos para comenzar con la magia. Incorporamos las almendras y el litro de agua en una batidora.



5- Una vez que las almendras y el litro de agua estén en la batidora comenzamos a batir con una velocidad media alta y es aquí donde verás el cambio extraordinario dando lugar a un líquido blanco y espumoso.
(Nota: Batimos aproximadamente por unos 3 a 5 minutos)

6- Llegamos al momento de ordeñar nuestras almendras. Tomamos un pedazo de tela fina, la acomodamos sobre un colador dentro de un recipiente y vertemos nuestro hermoso líquido blanco.



7- Luego con las manos apretamos fuerte para extraer todo el líquido de las almendras trituradas obteniendo de esta forma nuestra magnífica leche de almendras. Luego conservamos preferiblemente en una botella de cristal.



Una vez tengamos nuestra leche de almendras seguramente te preguntarás que hacer con las almendras trituradas que quedan. La respuesta es fácil, la secaremos en el horno incorporándolas en una bandeja cubierta de papel para hornear a una temperatura de 180 grados por 20 minutos sacándolas cada 5 minutos para mezclar y obtener una tostadura uniforme.


Pasados los 20 minutos retiramos del horno, dejamos enfriar y las conservamos en un recipiente de cristal.

De esta forma tendríamos un ingrediente saludable y perfecto para una base de un delicioso cheesecake o para ser incorporado a unas deliciosas galletas de mantequilla.






