
Leche condensada casera
La leche condensada es leche de vaca a la que se le ha extraído agua y agregado azúcar, lo que resulta en un producto espeso y de sabor dulce que puede tener una larga conservación.
Esta receta es una invención que nació de la necesidad. Su origen se remonta a mediados del siglo XIX, en plena revolución industrial. La necesidad de conservar la leche por más tiempo, en un contexto de crecimiento urbano y escasez de refrigeración, impulsó la búsqueda de soluciones.
Nicolás Appert un maestro confitero y cocinero francés inventor del método de preservación hermética de los alimentos y fundador de la primera fábrica comercial de conservas en el mundo inventó la leche condensada en 1820. No fue hasta el año 1856 que Gail Borden Jr., un inventor estadounidense, patentó un método para eliminar el agua de la leche y preservarla mediante la adición de azúcar. Así nació la leche condensada, un producto que cambiaría la forma de consumir y preparar alimentos.
En la cocina, la leche condensada se ha convertido en un ingrediente indispensable. Su sabor dulce y textura cremosa la hacen ideal para una gran variedad de recetas.
En este artículo te enseñaremos como preparamos la leche condensada en Tierra y Cocina. En la tradicional leche condensada se utiliza la leche de vaca en su estado natural pero en este caso nosotros utilizaremos la leche en polvo. El método de preparación es prácticamente igual. La diferencia es con la leche de vaca no utilizaremos agua, que si agregaremos a nuestra leche en polvo.
Sin más conozcamos cómo preparar la leche condensada casera.
Ingredientes:
– 400 g de leche en polvo
– 400 ml de agua
– 300 g de azúcar
Preparación de la leche condensada casera:
1- Como primer paso unimos nuestra leche en polvo con el agua mezclando bien para no formar grumos. Luego incorporamos la leche en una olla a fuego medio.
(Nota: En caso que desees la leche entera de vaca utiliza 1 litro y 300 g de azúcar. El tiempo será mayor pero el resultado será el mismo. La cantidad será aproximadamente igual a una lata de leche condensada de 400 gramos.)


2- Cuando la leche se comience a calentar, incorporamos el azúcar y revolvemos constantemente hasta que comience a hervir la leche y el azúcar se encuentre completamente integrada. En el punto de ebullición bajamos el fuego y dejamos cocinar aproximadamente 40 minutos hasta que nuestra leche se reduzca obteniendo un color amarillento y espeso.
(Nota: Cuando nuestra leche condensada se enfríe se vuelve aún más espesa.)



3- Por último conservamos nuestra leche condensada en un recipiente de cristal y conservamos en el refrigerador de 2 a 3 horas antes de consumir.


La leche condensada también tiene usos fuera del ámbito culinario. Se emplea en la elaboración de algunos licores, helados y productos de confitería. Además, en algunos países se utiliza como un remedio casero para aliviar el dolor de garganta.
La leche condensada ha dejado una huella imborrable en la historia de la gastronomía. Su sabor dulce y su versatilidad la convierten en un ingrediente esencial en las cocinas de todo el mundo, un legado que continúa endulzando nuestras vidas generación tras generación.






